Glaucoma
Ayuda a detectar y seguir defectos de campo visual relacionados con daño del nervio óptico.
Pruebas oftalmológicas
La campimetría mide qué zonas del campo visual detecta cada ojo. Es una prueba clave en glaucoma, alteraciones del nervio óptico y algunos problemas neurológicos, especialmente cuando se compara en el tiempo.
Ver bien no significa solo leer letras pequeñas. También importa detectar estímulos laterales, superiores e inferiores mientras la mirada permanece fija. La campimetría crea un mapa de esas zonas y señala áreas con menor sensibilidad.
El resultado no se interpreta de forma aislada. Debe compararse con la presión ocular, la OCT, el aspecto del nervio óptico, la graduación, la edad y la fiabilidad de la propia prueba.
Ayuda a detectar y seguir defectos de campo visual relacionados con daño del nervio óptico.
Puede orientar lesiones, inflamación o compresión cuando encaja con la exploración y otras pruebas.
Repetir pruebas comparables permite distinguir variabilidad de progresión real.
Durante la prueba
Es una de las pruebas funcionales principales para saber si el nervio óptico está afectando al campo visual.
Si alguien nota zonas apagadas, tropieza por un lado o percibe visión tubular, el campo visual puede aportar información clave.
Papilas asimétricas, palidez o excavación aumentada pueden justificar una campimetría aunque la visión central sea buena.
No. Puede resultar cansada porque exige concentración, pero no es invasiva.
Sí, conviene parpadear con normalidad para evitar sequedad, siempre manteniendo la mirada en el punto de fijación.
Porque una campimetría aislada puede tener errores de atención o aprendizaje. Repetirla ayuda a confirmar si el patrón es real.