Curvatura
Muestra zonas más curvas o más planas y ayuda a entender astigmatismos regulares e irregulares.
Pruebas oftalmológicas
La topografía corneal dibuja un mapa de la curvatura de la córnea. Ayuda a detectar irregularidades, estudiar astigmatismos complejos y planificar decisiones como lentillas especiales o cirugía refractiva.
La córnea no siempre tiene una curvatura regular. Pequeñas asimetrías pueden cambiar la calidad visual, dificultar la adaptación de lentillas o hacer que una graduación no explique todos los síntomas.
La topografía convierte esas variaciones en mapas de colores y medidas. Su interpretación requiere correlacionar el resultado con la agudeza visual, la refracción, el grosor corneal, la exploración con lámpara de hendidura y los antecedentes del paciente.
Muestra zonas más curvas o más planas y ayuda a entender astigmatismos regulares e irregulares.
Detecta patrones sospechosos de queratocono, cicatrices, deformación por lentillas o cirugía previa.
Orienta lentillas, cirugía láser, seguimiento corneal y algunas decisiones antes de cataratas.
Indicaciones
Si hay astigmatismo progresivo, mala visión pese a graduación, frotamiento ocular frecuente o antecedentes familiares, la topografía es una prueba central.
Antes de plantear láser corneal se revisa que la córnea tenga forma y grosor compatibles con una indicación prudente.
En adaptaciones complejas, permite ajustar diseño y detectar deformaciones inducidas por uso prolongado de lentes de contacto.
No. Es una prueba sin contacto o de contacto mínimo según el equipo, y normalmente se completa en pocos minutos.
Depende del tipo de lentilla y del objetivo. En estudios de córnea puede pedirse suspenderlas antes para evitar una medición deformada.
Es una parte importante del estudio, pero no la única. También se valoran grosor corneal, graduación, pupila, ojo seco, retina y expectativas.