Tratamientos

Cirugía láser de miopía

Una operación puede reducir la dependencia de gafas o lentillas, pero no todo ojo miope es buen candidato. La decisión empieza por medir bien la córnea, la graduación y las expectativas.

CórneaLáser
El láser modifica la curvatura corneal para que la imagen enfoque mejor en la retina.

Qué corrige realmente

La cirugía láser de miopía actúa sobre la córnea, la ventana transparente del ojo. Al cambiar ligeramente su forma, los rayos de luz enfocan con más precisión en la retina y la visión lejana mejora sin depender tanto de las gafas.

Puede tratar miopía y, según el caso, también astigmatismo. No evita que el ojo envejezca ni impide la aparición futura de presbicia, cataratas, glaucoma u otras enfermedades independientes de la graduación.

Pruebas previas que suelen decidir la indicación

Topografía corneal

Mapea la forma de la córnea. Sirve para descartar irregularidades y detectar sospechas de queratocono o córneas menos estables.

Paquimetría y graduación

Mide el grosor corneal y confirma que la graduación sea estable. Una miopía que sigue cambiando obliga a ser cautos.

Superficie ocular

El ojo seco puede empeorar tras la cirugía. Valorar lágrima, párpados y síntomas previos reduce sorpresas en la recuperación.

Cómo suele ser el proceso

  1. Consulta de idoneidad. Se revisa graduación, salud ocular, expectativas, uso de lentillas y antecedentes personales.
  2. Pruebas corneales. La topografía, el grosor y el diámetro pupilar ayudan a elegir técnica o descartar la cirugía.
  3. Elección de técnica. LASIK, PRK u otras opciones no son intercambiables para todos los ojos; cada una tiene recuperación y riesgos distintos.
  4. Recuperación y controles. La visión mejora pronto en muchas personas, pero la estabilidad, la sequedad y los halos pueden tardar semanas en asentarse.

Cuándo conviene pensarlo dos veces

Graduación inestable

Si la miopía cambia de forma reciente, operar demasiado pronto aumenta el riesgo de necesitar retoques o volver a usar graduación.

Ojo seco o blefaritis

Ardor, arenilla o uso frecuente de lágrimas artificiales merecen valoración previa. A veces el primer tratamiento no es el láser, sino estabilizar la superficie ocular.

Córnea sospechosa

Una córnea irregular, muy fina o compatible con queratocono puede hacer que el láser no sea recomendable aunque la graduación parezca operable.

Preguntas frecuentes

¿La cirugía láser elimina la miopía para siempre?

Puede reducirla mucho o dejarla en valores muy bajos, pero el ojo sigue siendo un ojo con antecedentes de miopía. Además, con los años puede aparecer presbicia o catarata, que son procesos distintos.

¿Duele la operación?

Se realiza con anestesia en gotas. Lo habitual es notar presión o molestia, no dolor intenso. La incomodidad posterior depende de la técnica y suele ser mayor en PRK que en LASIK.

¿Puedo operarme si uso lentillas?

Sí, pero normalmente hay que dejarlas antes de las mediciones para que la córnea recupere su forma habitual. El tiempo exacto depende del tipo de lentilla.

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