Conjuntivitis
Suele causar enrojecimiento difuso, lagrimeo, legañas o sensación de arenilla. Puede ser vírica, bacteriana o alérgica.
Síntomas oculares
El ojo rojo puede aparecer por irritación leve, alergia o sequedad, pero también por queratitis, uveítis, una subida de presión ocular o una lesión en la córnea. El contexto importa: dolor, luz, visión y lentillas cambian la prioridad.
Cuándo no esperar
Causas frecuentes
Suele causar enrojecimiento difuso, lagrimeo, legañas o sensación de arenilla. Puede ser vírica, bacteriana o alérgica.
Empeora con pantallas, viento, calefacción, aire acondicionado o muchas horas de lectura. Puede acompañarse de quemazón y visión fluctuante.
Es una mancha roja intensa, localizada y llamativa. Si no hay dolor ni pérdida de visión suele ser benigna, pero conviene revisar si se repite o tomas anticoagulantes.
Puede doler mucho, dar fotofobia y sensación de cuerpo extraño. En usuarios de lentillas requiere especial prudencia.
Inflamación interna del ojo que puede causar dolor, sensibilidad a la luz, visión borrosa y enrojecimiento alrededor de la córnea.
Ojo rojo con dolor intenso, visión borrosa, halos y náuseas puede indicar una subida brusca de presión ocular.
Primeros pasos
El aspecto del ojo ayuda, pero no basta. Lo más importante es si el ojo rojo se acompaña de dolor, pérdida visual, sensibilidad a la luz o factores de riesgo como lentillas, golpe o cirugía reciente.
Exploración
Es la exploración principal para ver conjuntiva, córnea, lágrima, cámara anterior y signos de inflamación.
Ayuda a detectar erosiones, úlceras, sequedad o lesiones superficiales que no siempre se ven a simple vista.
Es importante si hay dolor, halos, náuseas, pupila alterada o sospecha de glaucoma agudo.
Recursos relacionados
Irritación, quemazón, arenilla y visión variable durante el día.
CórneaDolor, lesión corneal, queratitis y problemas de superficie ocular.
UveítisOjo rojo con dolor, fotofobia e inflamación interna.
GlaucomaPresión ocular, halos y dolor cuando hay crisis aguda.
Tensión ocularMedición de la presión dentro del ojo.
¿Es una urgencia?Revisa señales que conviene valorar sin demora.
Dudas frecuentes
No. La conjuntivitis es frecuente, pero el ojo rojo también puede deberse a ojo seco, una lesión corneal, uveítis, glaucoma agudo, hemorragia subconjuntival o irritación por lentillas.
Es mejor retirarlas y no volver a usarlas hasta aclarar la causa. Si hay dolor, fotofobia o visión borrosa, el uso de lentillas aumenta la importancia de revisar la córnea pronto.
Si es una mancha roja localizada sin dolor ni pérdida visual suele ser una hemorragia subconjuntival. Debe revisarse si aparece tras un golpe, se repite, ocupa mucha superficie, tomas anticoagulantes o se acompaña de otros síntomas.