Retina y mácula
Ayuda a valorar hemorragias, exudados, edema sospechado, lesiones degenerativas, desgarros, cicatrices o signos de inflamación.
Pruebas oftalmológicas
El fondo de ojo permite observar la retina, la mácula, los vasos sanguíneos y el nervio óptico. Es una exploración central para detectar daños silenciosos y para valorar síntomas como destellos, moscas volantes o pérdida visual.
Qué se observa
En el fondo de ojo se revisan la retina central y periférica accesible, la mácula, los vasos retinianos y la cabeza del nervio óptico. La exploración puede hacerse con lentes en la lámpara de hendidura, oftalmoscopio indirecto o fotografías de retina según el objetivo clínico.
Es una prueba especialmente importante porque algunas enfermedades de retina, glaucoma o afectación vascular pueden avanzar con pocos síntomas al principio. Cuando hay hallazgos dudosos, puede completarse con OCT, retinografía, angiografía, campimetría u otras pruebas.
Ayuda a valorar hemorragias, exudados, edema sospechado, lesiones degenerativas, desgarros, cicatrices o signos de inflamación.
Puede mostrar cambios relacionados con diabetes, hipertensión, obstrucciones vasculares u otras enfermedades sistémicas con expresión ocular.
Permite estimar excavación, palidez, edema o asimetrías que orientan estudios de glaucoma u otros problemas del nervio óptico.
Dilatación
Durante la prueba
Cuándo es especialmente importante
La retina puede mostrar signos de retinopatía diabética antes de que el paciente note pérdida visual. La frecuencia de controles debe individualizarse según el estado ocular y metabólico.
En ojos muy miopes se buscan adelgazamientos, degeneraciones periféricas, desgarros o cambios maculares que pueden requerir seguimiento específico.
Destellos, aumento brusco de moscas volantes, sombra periférica o pérdida de visión obligan a descartar desgarro o desprendimiento de retina.
Preguntas frecuentes
No debería ser doloroso. La luz puede resultar molesta, sobre todo con la pupila dilatada, pero la exploración se realiza sin incisiones ni agujas.
Depende de si se ha dilatado la pupila y del tipo de tarea. Leer de cerca, conducir o trabajar con pantallas puede ser incómodo durante unas horas.
La fotografía ayuda a documentar y comparar, pero no siempre sustituye la exploración directa, especialmente cuando se necesita revisar periferia retiniana o interpretar lesiones en relieve.
Enlaces internos
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